
Cómo cobrar sesiones y asesorías online por adelantado
Una sesión que se paga después se puede faltar gratis. La persona reserva un martes a las 18, el martes a las 18 no aparece, y tú perdiste una hora que ya no puedes venderle a nadie. Cobrar antes no es desconfiar del cliente. Es lo que hace que la hora reservada valga algo para los dos.
Pensemos en una nutricionista hipotética que atiende online. Cobra USD 40 por una consulta de 60 minutos y agenda 20 consultas por mes, todas con pago "al terminar". Si dos de cada 20 personas no se conectan, pierde USD 80 ese mes. Trabajó bien; el problema es que dejó el horario libre para alguien que no tenía nada que perder si no venía.
Una ausencia sin cobrar cuesta más de lo que parece
Nadie lleva la cuenta de las ausencias, porque no aparecen en ningún resumen. Es dinero que nunca entró, así que no se extraña en el extracto. Aquí está la cuenta con la consulta de USD 40 y 20 turnos por mes, con tres tasas de ausencia posibles. Los porcentajes son supuestos para hacer el ejercicio, no datos de ningún estudio.
| Ausencias | Consultas perdidas por mes | Pérdida por mes | Pérdida por año |
|---|---|---|---|
| 5% | 1 | USD 40 | USD 480 |
| 10% | 2 | USD 80 | USD 960 |
| 20% | 4 | USD 160 | USD 1.920 |
Y la hora perdida no es la única. Está el mensaje del día anterior para confirmar, el "¿sigue en pie?" que nadie contesta, y la reprogramación que se come otro hueco de la semana. Una clase particular de inglés, una mentoría de diseño o una sesión de coaching tienen el mismo problema: el tiempo es lo único que vendes y no se puede guardar para otro día.
Con el pago por adelantado la ausencia cambia de dueño. Si la persona paga y no viene, perdió ella la sesión, y tú decides si le das otra fecha. Esa decisión la tomas con tu política, no con tu paciencia.
Cobrar por transferencia antes de cada sesión te deja haciendo de cajero
La forma más común de cobrar por adelantado es pedir una transferencia por mensaje. Funciona, pero te convierte en la persona que manda el número de cuenta, espera el comprobante, revisa el banco y confirma el turno. Multiplicado por 20 consultas al mes, es un trabajo administrativo que nadie te paga.
Un checkout resuelve esa parte. La persona paga con tarjeta o con el medio que acepte tu procesador, el pago se confirma solo, y recién ahí se habla de horarios. Tú te enteras cuando ya está pago.
Cómo funciona una sesión paga en Tuqui
En Tuqui una sesión es un tipo de producto. No se descarga nada: la persona paga tu tiempo y después agenda contigo. Cuando creas el producto eliges la duración en minutos y cómo se agenda. Hay dos formas.
La primera es con tu propia página de agenda. Si ya usas Calendly, Cal.com o TidyCal, pegas ese link en la sesión. No aparece en tu página: quien te compró lo recibe únicamente cuando el pago está confirmado. Así nadie lo encuentra en tu tienda antes de pagar.
La segunda es que la persona te mande sus horarios. Después de pagar, elige su zona horaria de una lista y marca en una grilla los días y las franjas (mañana, tarde, noche) en las que puede. Esa grilla solo le ofrece la semana que tú marcaste como disponible; el resto le aparece como no disponible. Te llega un mail con el pedido y lo coordinan por correo.
- 1Crea un producto y elige "Una sesión" en lugar de "Un archivo".
- 2Pon la duración y el precio.
- 3Elige cómo agendan: con tu link de agenda o mandándote sus horarios.
- 4Si eliges la segunda opción, marca en Citas cuándo trabajas y en qué zona horaria.
- 5Publica la sesión y comparte el link de tu página.
- 6Cuando acuerdes el horario, guárdalo en la cita junto con el link de la videollamada. Al comprador le llega un mail cada vez que guardas un horario o cancelas.
Desde la misma cita la marcas como hecha, o la cancelas. Cancelar tiene dos variantes: con reembolso, que le devuelve el dinero al comprador, o sin reembolso, para cuando ya lo arreglaron por otro lado. El pago entra en tu propia cuenta de Stripe o de MercadoPago, igual que cualquier otra venta, y nosotros no nos quedamos con ninguna parte.
Lo que las sesiones todavía no hacen
Prefiero que lo sepas antes de armar tu agenda alrededor de esto. Hoy no tenemos calendario propio: no mandamos invitaciones .ics ni recordatorios automáticos antes de la sesión. Tampoco nos conectamos con Google Calendar ni con Zoom, así que el link de la videollamada lo generas tú y lo pegas en la cita.
Las sesiones son de los planes pagos. El plan gratis no vende, y eso incluye las sesiones de precio cero: una consulta gratuita de diagnóstico en el plan gratis todavía no existe. Si necesitas recordatorios automáticos, la opción del link de agenda te deja usar los que ofrezca tu plan de Calendly, Cal.com o TidyCal mientras el cobro pasa por tu tienda.
La política de reprogramación se escribe antes de la primera sesión
Cobrar por adelantado abre una pregunta: ¿qué pasa si la persona avisa que no puede? Si no lo tienes escrito, lo vas a decidir caso por caso, y cada caso va a ser una negociación incómoda. Escríbelo una vez, ponlo en la descripción de la sesión y listo.
Este es un modelo que puedes copiar y ajustar. Los plazos son un ejemplo, no una recomendación legal. Revisa que encajen con las reglas de protección al consumidor de tu país.
- La sesión se paga al reservar. Después del pago acordamos el horario por mail.
- Puedes reprogramar una vez sin costo avisando con al menos 24 horas de anticipación.
- Si cancelas con 24 horas o más de anticipación y no quieres reprogramar, te devuelvo el pago completo.
- Si no te conectas o avisas con menos de 24 horas, la sesión se da por hecha.
- Si yo tengo que cancelar, eliges entre una nueva fecha o la devolución completa.
- Te espero 10 minutos. Pasado ese tiempo, la sesión cuenta como ausencia.
La última regla parece dura, pero es la que protege a la persona que reservó el turno siguiente. Y la regla de "si yo cancelo, devuelvo todo" es la que hace que la política se lea justa y no como un castigo.
El precio tiene que cubrir lo que cobra el procesador
Nosotros no cobramos comisión por venta, pero el procesador sí. En Estados Unidos, Stripe cobra 2,9% + USD 0,30 por pago con tarjeta nacional, y suma 1,5% si la tarjeta es internacional (stripe.com/pricing, septiembre 2026). En la consulta de USD 40 con tarjeta nacional eso son USD 1,46, y te quedan USD 38,54.
En MercadoPago la comisión depende del plazo en que quieras el dinero y del medio de pago, y se le suma IVA. Nuestra calculadora usa 6% como supuesto; con eso, una consulta de ARS 40.000 te deja ARS 37.600. Revisa tu tasa real en mercadopago.com.ar/costs-section antes de fijar el precio.
| Precio de la sesión | Stripe, tarjeta nacional EE. UU. | Te queda |
|---|---|---|
| USD 30 | USD 1,17 | USD 28,83 |
| USD 40 | USD 1,46 | USD 38,54 |
| USD 60 | USD 2,04 | USD 57,96 |
| USD 100 | USD 3,20 | USD 96,80 |
Con 20 consultas de USD 40 al mes, el plan Starter (USD 12 por mes) cuesta menos que una sola ausencia sin cobrar. Esa es la comparación que me importa, más que cualquier otra.
Una profe de inglés con clases de 45 minutos
Otro ejemplo hipotético. Una profesora que da clases de conversación en inglés publica una sesión de 45 minutos a USD 25. Como sus alumnos están en tres países, elige la opción de que le manden sus horarios: cada alumno elige su zona horaria y marca en la grilla las franjas que le sirven, dentro de la semana que ella dejó abierta. Ella contesta por mail, guarda el horario y el link de la videollamada, y el alumno recibe el aviso.
Si un alumno quiere un paquete de cuatro clases, hoy la forma de hacerlo es publicar una segunda sesión de 180 minutos con su propio precio, o cuatro compras de la sesión suelta. No hay paquetes de sesiones como tipo de producto. Lo digo para que no lo busques en el panel.
Si quieres probarlo, la página gratis se arma en un minuto, y las sesiones se activan cuando pasas a un plan pago.